MI AMIGO FIEL

Caminando, así es como  descubre, ama, cansa y se agota, gota a gota cae el sudor, se le desgastan las patas, después de horas y horas él para  dejar de sudar, descansa y se libera.  Luego vamos de nuevo a caminar, a ladrar, a pedir  de comer y descansar, todos los días es igual.  Un día, él alcanza la luz al final del túnel y alguien le abre las puertas al túnel que lo llevaba a firmar su sentencia de muerte pero, ahora él vive y tiene una segunda oportunidad.

Isabella Amaya 

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