Recorriendo a Medellín

 Camine, por sus calles unas viejas y otras no tanto. Mire un cielo azul despejado con un sol radiante, las personas encantadoras con dolores en el alma, unos por haber perdido a sus seres queridos, otras por pobreza. En las esquinas unos jóvenes silbando cuando veían a alguien raro, sus calles manchadas de sangre, un perro viejo tirado en la cera. Luego subí a un lugar más alto en Medellín (el picacho) para mirar desde lo alto y la miré con nostalgia porque desde lo lejos se veía una ciudad muy halada a lo macho.


María Ángel González 


Comentarios